Desde aqui no quiero pasar sin recomendar este mágnifico libro, El mester de Progresía, que gira en torno al homo progre, es decir, ese individuo con una autoridad moral superior sobre el resto de los individuos que critica a todos pero incapaz de recibir una critica ajena. Sin duda alguna un magnifico retrato del homo progre, tan abundante hoy en día, y ademas realizado con un sentido del humor y una elegancia exquisita. Imprescindible para poner cara a los distintos tipos de progres que se describen en el libro y para que algunos se vean reflejados. Aqui un extracto del citado libro:
Así pues, nos encontramos con trajes de chaquetas fachas, con corbatas fachas, con un nudo de corbata facha, con coches que son fachas por su marca aunque sean más baratos que los cochazos que llevan determinados progres[...]Todo es facha. Menos el progre. Así se marca y remarca el terreno de juego y no hay dudas. O eres de los nuestros o estás contra mí, en cuyo caso eres un facha aunque no lo reconozcas. He aqui el primer mandamiento del progre. Los tibios no existen, porque en realidad son facha encubiertos y vergonzantes. España, que es el territorio natural del progre ibérico aunque reniegue de ella, se divide así en dos bandos. Fachas y progres. No hay espacio entre los unos y los otros. Y la culpa de esta división la tienen, cómo no, los fachas que se resisten a dejar de serlo. ¡Menos mal! Porque si todo el mundo fuera proge, el mester de progresía se hundiría en el desasosiego y en la melancolía, y no tendría razón de ser, pues como ya se dijo antes, el progre necesita al otro para definirse, para existir, para ser.
